Ileítis

La enteropatía proliferativa o ileítis es una enfermedad intestinal hiperplásica de origen infeccioso caracterizada por el engrosamiento de la mucosa intestinal provocado por una proliferación de los enterocitos. El agente causal es la bacteria intracelular obligada Lawsonia intracellularis, que crece preferentemente en el citoplasma de las células epiteliales del intestino.

CircovirosisLas dos manifestaciones clínicas más importantes de la ileítis son la diarrea hemorrágica (muerte súbita de los animales de reemplazo y los cerdos de engorde próximos a la edad de sacrificio, conocida como enteropatía hemorrágica proliferativa) y la diarrea crónica de intensidad leve y acompañada de retraso en el crecimiento de los cerdos, conocida con el nombre de adenomatosis intestinal porcina. En los casos más leves, los signos clínicos son difíciles de reconocer por los medios clásicos, tendiendo que recurrir a los datos económicos de la granja, ya que no suele haber más que un ligero deterioro de la ganancia media diaria, con un aumento del índice de conversión. Se observa también un aumento de la desigualdad en los lotes de cerdos que se mantiene hasta el final del cebo. Si se hiciera la necropsia de estos animales sólo se encontrarían lesiones leves en el intestino.

CircovirosisLa Ileitis es una enfermedad de alcance mundial y es muy difícil encontrar explotaciones ganaderas negativas a Lawsonia intracellularis pese a la instauración de medidas sanitarias estrictas. Antes del lanzamiento de la vacuna Enterisol® ileitis la presencia de anticuerpos específicos contra Lawsonia intracellularis había sido investigada en varios centenares de granjas de la Unión Europea. Los porcentajes de granjas seronegativas en los países estudiados nunca alcanzaron el 2%. En lo que concierne al tipo de explotación, un estudio realizado en España mediante el método de diagnóstico directo por PCR en las heces ha demostrado que las granjas de ciclo cerrado presentan un riesgo 2,5 veces mayor de estar infectadas que el resto.

Transmisión

Lawsonia intracellularis posee una enorme diversidad de hospedadores, entre losCircovirosis que destacan distintas especies de mamíferos como el cerdo, los primates, el perro, el conejo, el caballo, las ovejas, la rata y el ratón. Hasta ahora la enfermedad no se ha observado en seres humanos, por lo que no se considera una zoonosis. Los cerdos infectados excretan el agente causal por vía fecal. La excreción comienza 7 días después de la infección y concluye a los 30-35 días, aunque algunos cerdos pueden excretar la bacteria hasta 12 semanas después de la infección. La cantidad de bacterias contenida en las heces es muy alta, y puede alcanzar 108 bacterias por gramo de heces. La dosis infecciosa por cerdo es de 107 bacterias y por tanto las heces de un solo cerdo pueden infectar a un gran número de cerdos sensibles. La excreción de Lawsonia intracellularis varía según el sistema de producción; las condiciones higiénicas y la gestión de la explotación. La bacteria es sensible a muchos antibióticos que son utilizados rutinariamente en producción porcina como las tetraciclinas, los macrólidos, la lincosamida y la pleuromutilina. El uso de cualquiera de estos productos no garantiza la ausencia o la erradicación, pero puede modificar sustancialmente la epidemiología de la infección en la granja. Una vez infectada la granja, el aumento de la excreción, tanto en duración como en cantidad, sumado a la resistencia de la bacteria presente en las heces convierten a la ileítis porcina en una enfermedad endémica, cuya erradicación hoy por hoy se considera muy difícil o virtualmente imposible. No existe transmisión vertical en un sentido estricto. No obstante, se ha demostrado que Lawsonia intracellularis se encuentra presente en las heces de las cerdas lactantes y éstas forzosamente deben ser una fuente de contacto para los lechones amamantados ya que la presencia de la bacteria se ha confirmado en las heces de los lechones de 10 días de edad.

Impacto económico

La forma aguda de enfermedad provoca una mortalidad variable en función delCircovirosis estado inmunitario del lote afectado; de la presión de infección y del tipo de explotación. Se han publicado estudios con mortalidades que no superan el 50%, además de algunas situaciones excepcionales con mortalidades superiores al 70%. En el caso de las presentaciones crónicas de enfermedad, la evaluación de las pérdidas es bastante más compleja. En general, la forma crónica provoca básicamente pérdidas indirectas debido a la reducción de la ganancia media diaria, el aumento del índice de conversión, la falta de uniformidad de los lotes y el aumento del coste de medicación. Si consideramos las condiciones de producción en Europa, se ha estimado que una mortalidad durante el cebo del 0,5% ocasiona una pérdida de cerca de 0,68 euros por cerdo; mientras que una mortalidad del 5% acarrea unos costes de 3,54 euros por cerdo. En el caso de la ganancia media diaria, una reducción del 5% provoca unos costes de 1,14 euros por cerdo y si la reducción es del 15%, el coste adicional asciende a 3,30 euros por cerdo. En conclusión, la ileítis produce pérdidas directas provocadas por la mortalidad y pérdidas indirectas por el deterioro de los índices de producción de los cerdos. Aunque la mortalidad es más llamativa, bajo las condiciones de producción vigentes en la mayoría de las explotaciones porcinas, las pérdidas indirectas son las principales responsables del impacto económico de la enfermedad.

 

 

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